LA EMERGENCIA CARDIORRESPIRATORIA
Desfibrilación y DEA
Si en 1960 el Masaje Cardiaco Externo fue la primera revolución en materia de Reanimación Cardiopulmonar, el advenimiento del Desfibrilador Externo Automático (DEA) constituye la segunda revolución y su fecha es más reciente: alrededor de 1985.
El DEA, sencillo aparato muy fácil de aprender a manejar, permite transformar, con una descarga de corriente, un ritmo cardiaco potencialmente letal (la fibrilación ventricular) en un ritmo cardiaco normal. Por cada minuto que pasa entre el colapso y la descarga del DEA, las posibilidades de sobrevida disminuyen en un 10%.
De ahí la importancia de los Programas de Acceso Público, supervisados médicamente, que permiten la instalación del DEA en lugares de difícil acceso o de gran congestión de personas, para uso inmediato por personal lego debidamente capacitado en su uso.


